Índices de sequía: SPI, SPEI y PDSI explicados y cómo se interpretan

Para gestionar la sequía hay que medirla de forma objetiva, y para eso existen los índices de sequía: números que comparan las condiciones actuales con la climatología histórica de un lugar. Permiten declarar emergencias, activar planes y comparar regiones. Esta guía explica los tres más usados —SPI, SPEI y PDSI— con su cálculo e interpretación, un tema técnico con muy poca documentación clara en español.
SPI — Índice Estandarizado de Precipitación
El SPI (McKee, Doesken y Kleist, 1993; recomendado por la OMM en 2012 como índice meteorológico estándar) cuantifica cuán anómala es la precipitación de un período respecto a su historia. Su gran ventaja: solo necesita datos de precipitación.
El cálculo tiene tres pasos:
- Acumular la precipitación en la escala temporal deseada (1, 3, 6, 12, 24… meses).
- Ajustar esa serie a una distribución de probabilidad (típicamente Gamma o Pearson III).
- Transformar a una distribución normal estándar, de modo que el SPI sea el número de desviaciones estándar respecto a la mediana.
Conceptualmente: tras la normalización. Un SPI de 0 es la mediana histórica; valores negativos indican sequía y positivos, humedad.
La escala temporal es clave: el SPI-3 refleja sequía agrícola (humedad del suelo), mientras que el SPI-12 o SPI-24 reflejan sequía hidrológica (embalses, acuíferos).
| Valor SPI | Categoría |
|---|---|
| ≥ 2,0 | Extremadamente húmedo |
| 1,5 a 1,99 | Muy húmedo |
| −0,99 a 0,99 | Normal |
| −1,0 a −1,49 | Sequía moderada |
| −1,5 a −1,99 | Sequía severa |
| ≤ −2,0 | Sequía extrema |
SPEI — incorporando la temperatura
El SPEI (Vicente-Serrano, Beguería y López-Moreno, 2010, del CSIC español) extiende el SPI usando el balance hídrico climático: precipitación menos evapotranspiración potencial (PET).
Al incluir la PET, el SPEI captura el efecto del calentamiento: con mayor temperatura aumenta la demanda atmosférica de agua y, aunque llueva igual, puede haber sequía. Por eso es el índice preferido para estudios de cambio climático. Mantiene la misma escala de categorías que el SPI y también es multiescalar.
PDSI — el balance de humedad del suelo
El Palmer Drought Severity Index (Palmer, 1965) fue pionero. Usa un modelo de balance de humedad del suelo con precipitación y temperatura para estimar anomalías de humedad acumuladas. Es muy usado en EE.UU. y bueno para sequías de largo plazo, pero su escala temporal es fija (no se puede elegir como en SPI/SPEI) y su calibración regional lo hace menos comparable entre climas. La variante autocalibrada (sc-PDSI) mejora la comparabilidad.
Cuál usar y cómo interpretarlos
- SPI: simple, solo precipitación, multiescalar. Ideal como estándar general.
- SPEI: cuando importa la temperatura/cambio climático.
- PDSI: balance de humedad, útil en agricultura y series largas.
Buenas prácticas: usar varias escalas temporales a la vez, series de referencia largas (≥30 años) y combinar índices con indicadores de embalses y caudales. Herramientas libres como el paquete SPEI de R o los servicios de Drought.gov y del Observatorio Europeo de la Sequía facilitan el cálculo.
Relevancia para Chile y la región
La megasequía del Chile central (desde 2010) ha sido caracterizada justamente con SPI y SPEI, mostrando que el componente térmico (SPEI) agrava el déficit de lluvia. Para servicios meteorológicos y gestores de cuenca latinoamericanos, estandarizar el monitoreo con estos índices permite declarar escasez con criterios objetivos y comparar la evolución entre regiones y años.
Fuentes: McKee et al. (1993); Vicente-Serrano et al. (2010), SPEI; NCAR Climate Data Guide — SPI; OMM, Standardized Precipitation Index User Guide.


