Washington declara emergencia por sequía por cuarto año consecutivo: llueve igual, pero ya no nieva

El gobernador del estado de Washington (EE.UU.) ha declarado la cuarta emergencia estatal consecutiva por sequía en abril de 2026. El dato más revelador: las precipitaciones acumuladas del invierno 2025-2026 fueron ligeramente superiores al promedio. Sin embargo, el manto nival es apenas el 50% de lo normal. La explicación es simple y alarmante: la precipitación cayó como lluvia en vez de nieve.
El problema no es la falta de agua, sino su forma
Esta es quizás la noticia más ilustrativa del impacto del calentamiento global en la hidrología. En un sistema hídrico diseñado para depender del manto nival como reserva estacional, el aumento de temperatura transforma la nieve en lluvia que escurre inmediatamente en invierno —cuando no se necesita— en lugar de acumularse y fundirse gradualmente en primavera y verano, cuando la demanda es máxima.
El resultado: ríos crecidos en invierno y secos en verano, con implicancias devastadoras para:
- Agricultura: los cultivos de riego del valle de Yakima dependen del deshielo del Cascades.
- Hidroelectricidad: la generación en presas como Grand Coulee requiere caudales estivales sostenidos.
- Salmones del Pacífico: necesitan caudales mínimos y temperaturas bajas en verano para remontar ríos.
- Suministro urbano: Seattle y Tacoma dependen de embalses alimentados por nieve derretida.
El concepto de "sequía nival" (snow drought)
Los hidrólogos llaman a este fenómeno snow drought o sequía nival: una condición donde la precipitación no disminuye, pero la fracción que cae como nieve sí lo hace significativamente. Es distinta de una sequía meteorológica clásica y requiere herramientas de análisis diferentes. La línea de nieves (altitud a la que la precipitación cambia de lluvia a nieve) está subiendo sostenidamente con cada grado de calentamiento.
El caso chileno: un paralelo exacto
Chile central vive exactamente la misma dinámica. Estudios del CR2 (Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia) muestran que la isoterma 0°C ha subido más de 150 metros en las últimas décadas en la cordillera de los Andes, reduciendo la acumulación nival en cuencas como el Maipo, Aconcagua y Rapel. Los embalses que dependen del deshielo —El Yeso, La Paloma, Puclaro— enfrentan la misma contradicción: años con precipitación normal pero almacenamiento bajo porque la nieve ya no se acumula donde antes lo hacía.
Fuente: OPB (2026). "Another Year, Another Drought Emergency Declared in Washington State." opb.org · Washington Ecology