GERD: por qué el derecho internacional del agua no resuelve la disputa del Nilo

La Gran Presa del Renacimiento Etíope (GERD), la mayor central hidroeléctrica de África, se construyó sobre el Nilo Azul, aguas arriba de Egipto y Sudán. Para Etiopía es la llave de su desarrollo energético; para Egipto, que depende del Nilo para casi toda su agua, es una amenaza existencial. Años de negociaciones no han producido un acuerdo operativo duradero, y un análisis de 2026 apunta a una raíz incómoda: el derecho internacional del agua no alcanza para resolverlo.
El conflicto
El nudo está en cómo se llena y opera el embalse, sobre todo en años secos. Egipto pide un compromiso vinculante que garantice un caudal mínimo —del orden de varias decenas de miles de millones de m³ al año— para no quedar desabastecido. Etiopía prefiere mantener flexibilidad para gestionar su generación y su almacenamiento. Sudán, aguas abajo de la presa, queda en medio.
Por qué el derecho internacional no basta
El derecho de aguas transfronterizas se apoya en dos principios que aquí chocan entre sí:
- Uso equitativo y razonable del recurso compartido (favorable a Etiopía, aguas arriba).
- Obligación de no causar daño significativo a otros estados (invocado por Egipto, aguas abajo).
A ello se suman instrumentos no ratificados por todas las partes y la ausencia de un arbitraje vinculante o de datos hidrológicos compartidos. El resultado es una "coexistencia de normas" sin una institución que las integre y haga cumplir.
Lecciones sobre aguas transfronterizas
Los casos exitosos —como el Tratado de Aguas del Indo o el Tratado del Río Columbia— muestran que lo que destraba estos conflictos no son tanto los principios abstractos como los mecanismos concretos: reglas de operación claras, monitoreo conjunto, intercambio de datos y arbitraje. Una enseñanza válida para cualquier cuenca compartida del planeta.
Fuente: JURIST — jurist.org


