Chile cierra el invierno 2026 con 6.883 millones de m³ embalsados, 31 % más que en 2025
Pablo Rojas3 min de lectura
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Los 25 embalses que monitorea la Dirección General de Aguas (DGA) cerraron agosto de 2026 con 6.883 millones de m³, un 31,25 % más que los 5.244 millones de m³ registrados a igual fecha de 2025: 1.639 millones de m³ adicionales. En la Región de Coquimbo, cinco embalses se encontraban vertiendo. Es el balance de un invierno que empezó con déficit nival severo y terminó, en buena parte del país, con superávit.
Las cifras del cierre de invierno
- Precipitación: según la DGA, el 77 % de las estaciones meteorológicas consideradas presentaba superávit. El informe del Centro de Cambio Global UC (Sebastián Vicuña, datos al 24 de agosto) contabilizó 59 de 76 estaciones con superávit, incluidas las 21 de la macrozona norte; Los Aromos (Valparaíso) marcó +30,6 %.
- Nieve: la DGA informó un equivalente en agua del manto nival 91 % sobre el promedio histórico; la red analizada por la UC mostraba superávit de 76 % en altura de nieve y 64 % en equivalente en agua.
- Embalses destacados (UC): Recoleta 100 %, Santa Juana 75 %, El Yeso 66 %, Laguna del Maule 50 %, Lautaro 44 %, La Paloma 41 % y Lago Laja 22 %.
- Maipo: según Snowdata, citado por Portal Innova, el equivalente en agua de nieve llegó a 500 mm el 22 de agosto, frente a 556 mm históricos para esa fecha (−10 %). El 1 de julio había solo 27 mm frente a 357 mm.
Por qué las cifras no cuentan la misma historia
Un superávit de 91 % en una red y de 64 % en otra, con el Maipo aún 10 % bajo su media, no es una contradicción: son redes, fechas y ponderaciones distintas. Los promedios nacionales mezclan cuencas del norte chico, donde un par de sistemas frontales intensos disparan los porcentajes sobre medias bajas, con cuencas de Chile central y centro-sur, donde los volúmenes absolutos son mucho mayores y la recuperación fue más modesta. El dato de Lago Laja, en 22 %, es el recordatorio más claro.
Lo mismo ocurre con la recuperación del Maipo: pasar de 27 mm a 500 mm en siete semanas muestra lo concentrada que fue la acumulación entre la segunda quincena de julio y comienzos de agosto, un patrón que ya se describió al analizar el temporal de julio de 2026.
Qué significa para la operación de embalses
El cambio de fase es relevante. Tras más de una década operando en modo "recuperación", los embalses del norte chico entran a la primavera sin volumen para laminar y con un manto nival abundante por fundir. Las prioridades pasan a ser tres:
- Gestión de vertimientos y crecidas de deshielo: coordinar las entregas con las juntas de vigilancia para no llegar a la punta de deshielo con el embalse en cota máxima, cuando el terreno lo permita.
- Reglas de ahorro interanual: un embalse lleno en septiembre no garantiza la temporada 2027-28. El caso de La Paloma y su proyección a 2027 muestra por qué conviene mantener criterios de reserva plurianual.
- Acuíferos: el agua superficial vuelve rápido; el almacenamiento subterráneo, no. Un invierno húmedo es una oportunidad de recarga, no la prueba de que el sistema se recuperó.
El propio informe UC lo resume: "un buen año no equivale necesariamente a recuperación de una sequía acumulada". La megasequía que afectó a Chile central desde 2010 dejó déficits que se miden en años de precipitación, no en un invierno.
Fuentes: Publimicro (datos DGA): Embalses de Chile tienen 31 % más agua que en 2025, Centro de Cambio Global UC: Situación hídrica de Chile al cierre del invierno 2026 y Portal Innova: La nieve volvió a la cordillera.