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El oxígeno disuelto se agota en océanos, lagos y ríos: proponen sumarlo a las fronteras planetarias

Pablo Rojas2 min de lectura
Lago con agua verdosa y estratificada al atardecer, señal de eutrofización y bajo oxígeno disuelto

El oxígeno disuelto es la variable que decide si un cuerpo de agua está vivo o no. Un trabajo liderado por Erica M. Ferrer, del Scripps Institution of Oceanography de UC San Diego, publicado en Limnology and Oceanography y difundido el 20 de julio de 2026, sostiene que la pérdida de oxígeno en océanos, lagos, ríos y zonas costeras avanza lo bastante rápido como para merecer un lugar propio en el marco de las fronteras planetarias, junto a las nueve ya reconocidas.

Por qué el agua pierde oxígeno

Hay tres procesos que empujan en la misma dirección. El primero es físico: el agua más caliente disuelve menos oxígeno, de modo que el calentamiento reduce la capacidad de carga del sistema. El segundo también es físico: al calentarse la superficie, la columna se estratifica y se corta el intercambio con el fondo, donde el oxígeno ya no se repone. El tercero es biogeoquímico: el exceso de nutrientes —nitrógeno y fósforo de origen agrícola y sanitario— alimenta floraciones de algas cuya descomposición consume el oxígeno restante.

El resultado son zonas hipóxicas donde la fauna no puede sobrevivir, y en los casos extremos zonas anóxicas donde el metabolismo pasa a rutas que liberan metano y óxido nitroso, ambos gases de efecto invernadero. De ahí el argumento central del artículo: la desoxigenación no es un problema aislado, sino que retroalimenta al clima y a los ciclos del nitrógeno y del fósforo.

  • El estudio documenta interacciones y retroalimentaciones entre la desoxigenación acuática y las demás fronteras planetarias.
  • Los autores concluyen que los niveles actuales de pérdida de oxígeno ya son "inseguros" en el sentido del marco.
  • La referencia es Ferrer et al., Limnology and Oceanography, 2026; 71(7), DOI 10.1002/lno.70434.

Relevancia para Chile y América Latina

Para la ingeniería sanitaria y ambiental esto se traduce en criterios de diseño muy concretos. La remoción de nutrientes deja de ser un extra en plantas de tratamiento que descargan a lagos, embalses o estuarios: es lo que define si el cuerpo receptor colapsa. En embalses de riego y de generación, la estratificación estival y la anoxia del fondo cambian la calidad del agua extraída según la cota de la toma, y por eso las tomas selectivas a varias alturas son una decisión de diseño y no un lujo.

En la costa chilena, además, el sistema de surgencia de Humboldt ya trae naturalmente aguas pobres en oxígeno hacia la plataforma. Cualquier aporte adicional de materia orgánica —descargas urbanas, acuicultura, riles— opera sobre un sistema que parte con poco margen.


Fuente: sciencedaily.com — Scripps Institution of Oceanography, Limnology and Oceanography, DOI 10.1002/lno.70434.

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