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Río Grande 2026: 181 km de cauce seco en Nuevo México y un pulso de 2.000 acres-pie como experimento

Pablo Rojas4 min de lectura

En este artículo
  1. Los números de la temporada
  2. Por qué un río se corta por tramos
  3. La lección: usar el pulso como ensayo de campo
Cauce arenoso y completamente seco de un río del desierto, con bosque ribereño de álamos y un puente carretero cruzando el lecho vacío

Al domingo 30 de agosto de 2026, 112,4 millas (unos 181 km) del río Grande entre el embalse Cochiti y Elephant Butte, en Nuevo México, estaban completamente secas. Es la mayor extensión seca desde al menos 2007, según el programa de monitoreo River Eyes, y supera con holgura el récord anterior de 78,9 millas (127 km) fijado en 2025. El lunes 31 de agosto, la Autoridad de Agua del Condado de Albuquerque-Bernalillo liberó 2.000 acres-pie desde el embalse de Abiquiu con un objetivo declarado que interesa especialmente a los hidrólogos: medir cómo se comporta un río que lleva semanas sin agua.

Los números de la temporada

  • 7 de agosto: 82 millas (132 km) secas entre Albuquerque y Elephant Butte: 13 millas (21 km) en la propia ciudad, entre Paseo del Norte y el puente de Río Bravo; 21 millas (34 km) en el condado de Valencia y 48 millas (77 km) aguas abajo de San Acacia, en Socorro.
  • El promedio anual de tramos secos ronda las 37 millas (60 km); 2026 lo triplicó antes de terminar agosto.
  • Es apenas la tercera vez desde la década de 1980 que el río se seca a su paso por Albuquerque: 2022, 2025 y 2026.
  • A inicios de agosto, Cochiti descargaba unos 150 pies³/s (4,25 m³/s), la cifra más baja desde 1988.
  • Liberación desde Abiquiu: 615 millones de galones, redondeados por la autoridad en 2.000 acres-pie; entre 2,3 y 2,5 hm³ según la unidad que se tome. Se esperaba que llegara a la ciudad el jueves 3 de septiembre.

Las causas citadas por los medios locales son un manto nival invernal en mínimo histórico, temperaturas sobre lo normal y un monzón débil que, además, cayó sobre suelos tan secos que casi no generó escorrentía. El meteorólogo Matt DeMaria, del Servicio Meteorológico Nacional, lo resumió así: con un manto nival récord de bajo, lo que ocurra en el monzón casi no importa.

Por qué un río se corta por tramos

El río Grande medio es un cauce perdedor: en buena parte de su recorrido el nivel freático está por debajo del lecho, y el río alimenta al acuífero en vez de recibir agua de él. Cuando el caudal que entrega Cochiti cae y las derivaciones de riego siguen activas, las pérdidas por infiltración y evaporación a lo largo del cauce superan el aporte y el agua simplemente se acaba antes de llegar aguas abajo. Por eso los tramos secos no aparecen en la cabecera, sino en segmentos intermedios y bajos, y por eso se alargan de forma no lineal cuando el caudal de entrada baja de cierto umbral.

Los 2.000 acres-pie equivalen a sostener los 4,25 m³/s que soltaba Cochiti durante poco menos de 7 días. No bastan para reconectar el río, y no lo pretenden. La presidenta del directorio de la autoridad, Barbara Baca, explicó que la liberación única permitiría reunir datos sobre cómo fluye el agua tras un período prolongado de sequía, la relación entre río y aguas subterráneas y el efecto sobre la vegetación. Sharon Wirth, jefa de la oficina del río Grande medio de la Comisión Interestatal de Corrientes, fue más directa: el río ahora requiere intervención mecánica humana.

La lección: usar el pulso como ensayo de campo

Un pulso controlado sobre un cauce seco es, en la práctica, un ensayo de pérdidas de conducción a escala real. Con estaciones de aforo aguas arriba y aguas abajo, la diferencia entre los volúmenes integrados de ambos hidrogramas entrega la pérdida total del tramo; el desfase entre picos entrega el tiempo de viaje; y la atenuación del frente de onda informa sobre el almacenamiento en el lecho seco. Todo eso alimenta modelos de interacción río-acuífero que rara vez se calibran con datos de un cauce que parte desde cero.

Chile central tiene cauces que ya se comportan así, como el Petorca o La Ligua. Antes de fijar un caudal ecológico o de proyectar entregas por un tramo perdedor, un pulso medido responde la pregunta que ningún método de escritorio resuelve bien: cuánto de lo que se suelta llega realmente. Es también la base para planificar el uso conjunto de aguas superficiales y subterráneas.


Fuentes: KANW / Source NM: Rio Grande in Albuquerque reaches historic dryness level (2 de septiembre de 2026), KUNM: Rio Grande in Albuquerque dry from Paseo del Norte to Rio Bravo Bridge (7 de agosto de 2026).

Pablo RojasSobre el autor

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