San Luis (Arizona) triplicará su planta de aguas servidas con MBR: de 48 a 153 l/s para reúso en riego
Pablo Rojas3 min de lectura
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San Luis, una ciudad de Arizona en la frontera con México, ampliará su planta de tratamiento de aguas servidas West desde 1,1 millones de galones por día (MGD), unos 48 l/s, hasta 3,5 MGD, unos 153 l/s. Según informó la televisión local a fines de agosto de 2026, la obra cambiará la tecnología de reactor secuencial por lotes (SBR) a biorreactor de membrana (MBR). El objetivo es absorber el crecimiento urbano y producir un efluente apto para riego de parques y campos agrícolas.
El proyecto en cifras
- Capacidad actual: 1,1 MGD (4.164 m³/día). Según el director de Obras Públicas, Eulogio Vera, la planta opera al 95%, es decir, unos 46 l/s.
- Capacidad futura: 3,5 MGD (13.249 m³/día), algo más del triple.
- Tecnología: MBR con membranas de microfiltración o ultrafiltración integradas al proceso biológico, en reemplazo del SBR.
- Inversión: USD 36.871.377, según la información difundida en la ceremonia de primera piedra del 26 de agosto de 2026.
- Plazo: construcción desde octubre de 2026, con término previsto en 2028.
- Destino del efluente: actualmente se descarga al canal Mode y escurre hacia el sur, a México. Se instalarán tuberías para reúso en parques y complejos industriales, sin calendario definido.
Una salvedad: un anuncio de licitación de diseño de 2024 describía la ampliación como un paso de 1,5 a 3,0 MGD (66 a 131 l/s). Las cifras de 2026 reflejan el alcance informado en agosto, no necesariamente capacidades de placa definitivas.
Por qué pasar de SBR a MBR
Un SBR hace todo en el mismo estanque y por etapas: llenado, aireación, sedimentación y vaciado. La calidad del efluente depende de que el lodo sedimente bien, y la capacidad está limitada por el volumen de los reactores y la duración de los ciclos. Un MBR reemplaza el sedimentador por membranas sumergidas, con poros del orden de micrómetros o fracciones de micrómetro, que retienen físicamente la biomasa y los sólidos suspendidos.
- Menor huella: al no depender de la sedimentación, el MBR opera con concentraciones de biomasa mucho mayores. Así, el mismo terreno trata más caudal, algo decisivo para triplicar la capacidad en el sitio existente.
- Efluente apto para reúso: turbiedad y sólidos suspendidos muy bajos, y buena remoción de patógenos antes de la desinfección, que es lo que exigen los usos con contacto público como el riego de parques.
- Costos: más energía por la aireación intensiva y la limpieza de membranas, reposición periódica de módulos y personal más calificado.
La lección: la red morada es el cuello de botella
El agua regenerada no sirve de nada si no llega a un usuario. En San Luis, el efluente seguirá yendo al canal hasta que se construya la conducción de reúso. En la misma región árida, el distrito de Jurupa, en California, informó el 8 de septiembre de 2026 que su proyecto regional de agua reciclada superó el 80% de avance. Entregará unos 350 millones de galones al año, cerca de 1,3 hm³ o 42 l/s en promedio, a escuelas, parques y áreas verdes a través de una red morada separada de la de agua potable desde fines de 2026.
La secuencia correcta, también para ampliaciones de plantas en el norte de Chile, es definir primero los usuarios, la demanda estacional y el trazado de la conducción, y luego la calidad y la capacidad de la planta. La experiencia estadounidense con el reúso la revisamos en reúso potable y agua reciclada en EE.UU.
Fuentes: AZFamily: As water scarcity grips Arizona, San Luis prepares for major wastewater plant upgrade (agosto de 2026), KYMA: San Luis, Arizona fortalece su infraestructura con inversiones en agua, saneamiento y vialidad (26 de agosto de 2026), ConstructConnect: West Wastewater Treatment Plant Expansion, San Luis (2024), Jurupa Community Services District: Regional Recycled Water Project exceeds 80% completion (8 de septiembre de 2026).