Chile desala más de 11.000 l/s, pero la Ley 21.813 no norma la salmuera: minería usaría 67,6% de agua de mar
Pablo Rojas3 min de lectura
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Chile tiene 24 plantas desaladoras que producen en conjunto más de 11.000 litros por segundo, y los proyectos que entran en operación durante 2026 podrían aumentar esa capacidad en torno a 30%, según un reportaje de Mongabay Latam del 8 de septiembre de 2026. El motor es la minería del cobre y el marco es la Ley 21.813 sobre uso de agua de mar para desalinización, publicada en el Diario Oficial el 12 de mayo de 2026. Científicas consultadas advierten que la ley deja abiertos dos temas técnicos: la descarga de salmuera y los impactos acumulativos.
Las cifras
- Capacidad actual: más de 11 m³/s; con un alza de 30% se acercaría a 14 m³/s.
- Minería del cobre (Cochilco): el consumo de agua pasaría de 18,5 m³/s en 2024 a 20,6 m³/s en 2034, y la fracción de agua de mar de 40,7% a 67,6%; en caudal, de unos 7,5 a cerca de 13,9 m³/s.
- Energía: el agua de mar para la minería del cobre demandaría 5,4 TWh en 2034, y cerca del 80% se iría solo en bombearla desde la costa.
- SEIA: entre enero y junio de 2026 se aprobaron 23 proyectos mineros por USD 3.275 millones (13 en igual período de 2025) y se ingresaron 34 por más de USD 18.000 millones.
- Ley 21.813: plazo máximo de 18 meses para reglamentos y para la Estrategia Nacional de Desalinización, que liderará la DGA y se actualizará cada seis años; concesiones de hasta 30 años renovables una vez; reserva de hasta 5% de la capacidad para consumo humano y saneamiento.
Por qué el problema es de bombeo y de campo cercano
El 80% de energía en bombeo es física pura. Elevar un metro cúbico 3.000 m exige, sin pérdidas, unos 29,4 MJ (8,2 kWh), antes de sumar la fricción en largas tuberías y el rendimiento de las bombas; una ósmosis inversa de agua de mar consume del orden de 3 a 4 kWh/m³. Con las cifras de Cochilco, 4,3 TWh de bombeo sobre unos 13,9 m³/s dan cerca de 9,8 kWh/m³, coherente con esa escala. El costo del agua para la faena lo fija su cota, no la membrana.
En el mar, la discusión es otra. Según Mongabay, "la ley no establece estándares específicos para las descargas de salmuera": el Ministerio del Medio Ambiente podrá dictar una norma de emisión, pero no está obligado. La ley sí pide que la Estrategia identifique bahías donde evitar descargas y que las solicitudes incluyan puntos de descarga y planes de contingencia. Tampoco hay reglas propias para evaluar impactos acumulativos de varias plantas sobre un mismo ecosistema costero. Daniela Rivera (Centro de Derecho y Gestión de Aguas UC), Laura Farías (Universidad de Concepción) y María José Díaz Aguirre (PUCV) apuntan a esos vacíos, y el reportaje describe la captación como "una gran bomba que succiona todo", que arrastra fitoplancton, zooplancton, huevos y larvas.
Lección para proyectistas
Sin norma de emisión, cada proyecto deberá demostrar en el SEIA que su difusor diluye la salmuera en el borde de la zona de mezcla, con modelación de campo cercano y lejano y línea de base oceanográfica propia. Eso define decisiones de diseño concretas: velocidad y ángulo de los chorros, número de puertos, profundidad de descarga y separación entre captación y descarga para evitar recirculación. En la captación, velocidades de entrada bajas o tomas subsuperficiales reducen el arrastre de organismos a costa de más obra civil.
El punto débil sigue siendo el acumulativo: dos plantas bien diseñadas por separado en la misma bahía pueden no serlo en conjunto. Ver también plantas desaladoras en Chile y la calculadora de bombas centrífugas.
Fuentes: Mongabay Latam: Agua del mar para la minería: Chile acelera la desalinización mientras científicos advierten vacíos ambientales (8 de septiembre de 2026), Diario Oficial, Actualidad Jurídica: Se publica la nueva ley de desalinización.