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Santiago Poniente: 12 pozos de 280 m aportarán 1.200 l/s al agua potable de la capital

Pablo Rojas3 min de lectura

En este artículo
  1. El proyecto en cifras
  2. Lo que hay detrás de 1.200 l/s
  3. Qué significa para la ingeniería de aguas subterráneas
Equipo de perforación de pozo profundo y cañerías de acero azules en un terreno urbano del poniente de Santiago, con edificios y cordillera al fondo

El 10 de septiembre de 2026 Aguas Andinas, el Ministerio de Obras Públicas y la Superintendencia de Servicios Sanitarios supervisaron el avance del proyecto Santiago Poniente: una batería de 12 pozos profundos de unos 280 m en Estación Central que, completada en tres fases, aportará 1.200 l/s al sistema de agua potable de la Región Metropolitana. La primera fase contempla cuatro pozos con 400 l/s.

El proyecto en cifras

  • 12 pozos en tres fases, ubicados en terrenos de la Escuela de Especialidades de Carabineros, en Estación Central.
  • Profundidad: del orden de 280 m por pozo.
  • Caudal: 400 l/s en la primera fase (cuatro pozos) y 1.200 l/s al completar los 12.
  • Estanque de regulación de 5.000 m³.
  • Puesta en marcha esperada para el último trimestre de 2027.
  • Más de 400.000 beneficiarios directos en Cerro Navia, Estación Central, Quinta Normal, Lo Prado y Pudahuel.
  • Estrategia: cerca del 25 % de la producción de Aguas Andinas es de origen subterráneo y la meta es llegar a 40 %; su plan Biociudad contempla 36 pozos distribuidos en la ciudad, además del proyecto de reúso Retorno Maipo.
  • Inversión: la empresa informó 91.614 millones de pesos invertidos en el primer semestre de 2026, 27 % más que en igual período de 2025.

El subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, resumió la lógica del proyecto: "Los pozos nos muestran que también tenemos una reserva de agua bajo nuestros pies".

Lo que hay detrás de 1.200 l/s

Traducido a volumen, 1.200 l/s son 103.680 m³ al día, o unos 37,8 millones de m³ al año si se bombearan de forma continua. El promedio por pozo es de 100 l/s, un caudal alto que exige acuíferos de buena transmisividad y pozos con diseño cuidadoso de rejillas y empaque de grava para controlar pérdidas de carga y arrastre de finos.

El estanque de 5.000 m³, en cambio, equivale a unos 70 minutos del caudal total. Es un volumen de regulación horaria, no una reserva estratégica: la reserva es el propio acuífero. Ese es el sentido del proyecto, que funciona como respaldo frente a eventos de turbiedad del Maipo o años secos en que la fuente superficial falla.

Qué significa para la ingeniería de aguas subterráneas

Doce pozos concentrados en un mismo sector plantean preguntas que se responden con ensayos y modelación, no con catálogo:

  • Interferencia entre pozos: los conos de depresión se superponen. Con la solución de Theis y el principio de superposición, los descensos en cada pozo pueden ser bastante mayores que los de un pozo aislado. Los ensayos de bombeo de la primera fase son la base para dimensionar las siguientes.
  • Régimen de operación: bombear 1.200 l/s todo el año no es lo mismo que activarlos solo en emergencias. El diseño de la recarga y los derechos asociados depende de ese uso.
  • Gestión conjunta: subir de 25 % a 40 % de producción subterránea exige tratar río y acuífero como un mismo sistema, en línea con el uso conjunto de aguas superficiales y subterráneas: bombear más en años secos y dejar recuperar el acuífero en años húmedos como 2026.

Fuentes: G5noticias: Aguas Andinas, MOP y SISS supervisan avances de nuevos pozos y El Mostrador: Aguas Andinas eleva 27 % sus inversiones.

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