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Temperatura superficial del mar y El Niño-Oscilación del Sur (ENSO)

Pablo RojasActualizado el 13 min de lectura

En este artículo
  1. Medición y productos de TSM
  2. Anomalía y climatología de referencia
  3. ENSO como fenómeno acoplado
  4. Regiones Niño
  5. Índices ONI, RONI y SOI
  6. ICEN y El Niño costero
  7. Teleconexiones hidrológicas en Latinoamérica
  8. Uso en hidrología
  9. Ejemplo resuelto
  10. Errores frecuentes
  11. Preguntas frecuentes
  12. Fuentes

La temperatura superficial del mar (TSM, o SST en inglés) es la temperatura de la capa más superficial del océano, medida con boyas, barcos y satélites. Con ella se vigila El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), un fenómeno acoplado entre el Pacífico ecuatorial y la atmósfera que es la mayor fuente de variabilidad climática interanual y altera la precipitación y los caudales de buena parte de Latinoamérica.

Medición y productos de TSM

El océano cubre más de 70 % de la superficie terrestre (NOAA) e intercambia calor y vapor con la atmósfera, por lo que la TSM condiciona la humedad disponible para la precipitación y el ciclo del agua. En aguas polares baja hasta cerca de −1,8 °C, punto de congelación del agua de mar (NSIDC).

El valor depende de la profundidad medida. Según el GHRSST, los radiómetros infrarrojos miden la TSM de piel, una película de 10 a 20 µm, con alta resolución pero sin ver bajo las nubes; los de microondas aproximan la TSM subpiel, atraviesan las nubes y pierden resolución, sin datos a menos de 50 a 100 km de la costa. Las boyas miden a cerca de 1 m (Remote Sensing Systems). Los barcos aportan el registro histórico, y de los flotadores Argo solo se usan los datos sobre 5 m.

ProductoGrillaDesdeDatos
ERSSTv52°, mensual1854Barcos, boyas y Argo; sin satélites
ERSSTv62°, mensual1850Barcos, boyas y Argo, con interpolación por redes neuronales; base de ONI y RONI
OISST v2.10,25°, diariaSeptiembre de 1981Infrarrojo AVHRR, barcos, boyas y Argo

ERSST excluye los satélites desde la versión 3b por el sesgo frío que causaban las nubes no detectadas (NCEI); en ERSSTv5, tomar las boyas como referencia bajó la TSM reconstruida en 0,077 °C (Huang et al., 2017). OISST ajusta satélites y barcos contra las boyas (Huang et al., 2021), y ERSSTv6 se describe en Huang et al. (2025).

Anomalía y climatología de referencia

ENSO se vigila con anomalías, porque la TSM tiene un ciclo anual propio:

ΔTm,a=Tm,a−T‾m\Delta T_{m,a} = T_{m,a} - \overline{T}_{m}

donde Tm,aT_{m,a} es la TSM media del mes mm del año aa en una región (°C), T‾m\overline{T}_{m} el promedio de ese mes en el período base (°C) y ΔTm,a\Delta T_{m,a} la anomalía (°C). Como Niño 3.4 se ha calentado desde 1950, el Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA calcula la ONI con períodos base de 30 años centrados que avanzan cada 5 años, mientras el RONI fija 1991–2020 y resta la anomalía tropical.

ENSO como fenómeno acoplado

McPhaden, Zebiak y Glantz (2006) describen ENSO como la señal climática interanual dominante de la Tierra, originada en la interacción océano-atmósfera del Pacífico tropical. En condiciones normales, según el PMEL de la NOAA, los alisios acumulan agua cálida en el oeste: el nivel del mar es cerca de 0,5 m más alto en Indonesia que en Ecuador y la TSM, unos 8 °C mayor, porque frente a Sudamérica aflora agua fría. El aire asciende sobre la piscina cálida y desciende sobre el Pacífico oriental seco: es la circulación de Walker. La termoclina, transición rápida entre el agua cálida superficial y la fría profunda, que PMEL marca con la isoterma de 20 °C, es profunda en el oeste y somera en el este.

Esquema del Pacífico ecuatorial en condiciones normales con alisios, circulación convectiva y termoclina inclinada entre 120° E y 80° O
Condiciones normales en el Pacífico ecuatorial: alisios, celda convectiva y termoclina inclinada. Crédito: Fred the Oyster, Wikimedia Commons, dominio público, basado en diagramas de NOAA/PMEL/TAO.
  • El Niño: los alisios se debilitan, la termoclina se aplana, el afloramiento pierde eficacia y la TSM sube en el Pacífico central y centro-oriental; la circulación de Walker se debilita.
  • La Niña: el Pacífico central y centro-oriental se enfría, los alisios y la circulación de Walker se refuerzan y la termoclina se inclina más.
  • Neutra: no hay El Niño ni La Niña.

Según el CPC, los episodios se repiten cada 2 a 7 años, El Niño dura típicamente 9 a 12 meses y La Niña 1 a 3 años, y ambos culminan entre diciembre y abril.

Regiones Niño

Coordenadas según el CPC:

RegiónLatitudLongitudZona
Niño 1+20° a 10° S90° O a 80° OCosta de Perú y Ecuador
Niño 35° N a 5° S150° O a 90° OPacífico oriental
Niño 3.45° N a 5° S170° O a 120° OPacífico centro-oriental
Niño 45° N a 5° S160° E a 150° OPacífico central y occidental

No siempre coinciden: según el Instituto Geofísico del Perú, en El Niño de 1998 Niño 1+2 superó con creces a Niño 3.4, y en 2010 ocurrió lo contrario.

Índices ONI, RONI y SOI

ONI

El Índice Oceánico El Niño es la media móvil de tres meses de la anomalía de ERSSTv6 en Niño 3.4:

ONIk=ΔTk−1+ΔTk+ΔTk+13ONI_{k} = \frac{\Delta T_{k-1} + \Delta T_{k} + \Delta T_{k+1}}{3}

donde ΔTk\Delta T_{k} es la anomalía mensual (°C) y kk el mes central; DJF 1998 promedia diciembre de 1997 y enero y febrero de 1998. El CPC marca El Niño o La Niña cuando la ONI es ≥ +0,5 °C o ≤ −0,5 °C durante al menos 5 trimestres móviles consecutivos. Sus tablas no definen categorías de intensidad como «débil» o «fuerte».

RONI

Desde el 1 de febrero de 2026, según el aviso público 26-05 del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, el CPC usa oficialmente el Índice Oceánico El Niño Relativo:

Rm=λ(ΔTmN−ΔTmtrop)R_{m} = \lambda\left(\Delta T^{\mathrm{N}}_{m} - \Delta T^{\mathrm{trop}}_{m}\right)

donde ΔTmN\Delta T^{\mathrm{N}}_{m} es la anomalía de Niño 3.4 (°C), ΔTmtrop\Delta T^{\mathrm{trop}}_{m} la anomalía media entre 20° N y 20° S (°C), ambas respecto de 1991–2020, y λ\lambda un factor adimensional que iguala la varianza a la del índice original. El RONI es la media móvil de tres meses de RmR_m, con el mismo criterio. Depende menos del período base y se relaciona mejor con la lluvia tropical; la ONI se sigue publicando.

SOI

La Oficina de Meteorología de Australia calcula el Índice de Oscilación del Sur de Troup con la presión a nivel del mar:

SOI=10 Pdif−P‾difσdifSOI = 10\,\frac{P_{dif} - \overline{P}_{dif}}{\sigma_{dif}}

donde PdifP_{dif} es la presión media mensual de Tahití menos la de Darwin (hPa), y P‾dif\overline{P}_{dif} y σdif\sigma_{dif} su media y desviación estándar para ese mes en 1933–1992 (hPa). Valores sostenidos bajo −7 suelen indicar El Niño, y sobre +7, La Niña.

ICEN y El Niño costero

En Perú, el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) usa oficialmente el Índice Costero El Niño (ICEN): la media corrida de tres meses de la anomalía de ERSSTv5 en Niño 1+2. La Nota Técnica ENFEN 01-2024 fija sus magnitudes:

CondiciónMagnitudICEN (°C)
FríaFuerteMenor que −1,3
FríaModerada−1,3 a menos de −1,1
FríaDébil−1,1 a menos de −0,7
Neutra—−0,7 a 0,5
CálidaDébilMás de 0,5 hasta 1,3
CálidaModeradaMás de 1,3 hasta 2,1
CálidaFuerteMás de 2,1 hasta 3,5
CálidaExtraordinariaMás de 3,5

El Niño costero exige condición cálida durante al menos 3 meses consecutivos, y La Niña costera, condición fría durante 3 meses; la magnitud es la máxima alcanzada. La lista oficial califica como extraordinarios los de 1982–1983 y 1997–1998. En 2026 el ICEN pasó a condición cálida en marzo y llegó a 1,98 °C en mayo.

Un calentamiento costero no implica un El Niño del Pacífico central. Cai et al. (2020) distinguen eventos del Pacífico oriental y del central, además de los costeros: en 1997–1998 hubo lluvias torrenciales en la costa de Perú y Ecuador, y en 2015–2016, con un calentamiento oriental débil, sequía. Takahashi et al. (2011) propusieron los índices E y C para separar ambos patrones.

Teleconexiones hidrológicas en Latinoamérica

ENSO actúa por forzamiento local en la costa del Pacífico y por vías remotas tropicales y extratropicales (Cai et al., 2020):

  • Chile central: con El Niño tiende a llover más entre 30° y 35° S en invierno y entre 35° y 38° S en octubre y noviembre, y menos entre 38° y 41° S el verano siguiente; La Niña invierte las anomalías (Montecinos y Aceituno, 2003). En el invierno de 1997 llovió el triple de lo normal, pero el fuerte El Niño de 2015 no rompió la megasequía, en parte por una fase positiva del Modo Anular del Sur (Cai et al., 2020).
  • Costa norte de Perú y Ecuador: el agua cálida dispara lluvias intensas, sobre todo de febrero a abril; La Niña deja anomalías menores (Cai et al., 2020).
  • Altiplano: depende de la lluvia de diciembre a febrero (Garreaud y Aceituno, 2001), que con El Niño tiende al déficit (Cai et al., 2020).
  • Colombia: las anomalías son más fuertes de diciembre a febrero y ENSO afecta más a los caudales que a la lluvia; la humedad del suelo cayó con El Niño de 1997–1998 (Poveda et al., 2001).
  • Centroamérica y el Caribe: la temporada lluviosa previa a la madurez de El Niño tiende a ser seca, y en la estación seca siguiente llueve menos en Costa Rica y más en Yucatán, la costa caribe de Honduras y Cuba (Giannini et al., 2000).

La Oscilación Decadal del Pacífico, un patrón de larga duración parecido a El Niño (NCEI), cambió de fase hacia 1925, 1947 y 1977 (Mantua et al., 1997).

Uso en hidrología

Ejemplo resuelto

Datos: tabla ONI del CPC (ERSSTv6, descargada el 14 de septiembre de 2026) y una serie anual de precipitación ilustrativa y sintética. DJF es diciembre a febrero.

Paso 1. Episodios desde 1990

Se agrupan las rachas de 5 o más trimestres con ONI ≥ 0,5 °C o ≤ −0,5 °C, usando los valores de un decimal publicados; el resultado coincide con los colores del CPC.

FaseInicioFinTrimestresPico ONI (°C)
El NiñoAMJ 1991MJJ 1992141,5
El NiñoASO 1994FMA 199571,0
La NiñaJAS 1995FMA 19968−1,0
El NiñoAMJ 1997MAM 1998122,4
La NiñaJJA 1998JJA 200025−1,5
La NiñaSON 2000JFM 20015−0,8
El NiñoMJJ 2002JFM 200391,2
El NiñoJAS 2004JFM 200570,7
La NiñaOND 2005FMA 20065−0,9
El NiñoASO 2006DJF 200750,9
La NiñaJJA 2007MJJ 200812−1,8
La NiñaOND 2008FMA 20095−0,9
El NiñoJJA 2009FMA 201091,5
La NiñaMJJ 2010AMJ 201112−1,6
La NiñaJAS 2011JFM 20127−1,0
El NiñoSON 2014AMJ 2016202,6
La NiñaOND 2017FMA 20185−0,8
El NiñoASO 2018MJJ 2019101,1
El NiñoSON 2019FMA 202060,8
La NiñaASO 2020MAM 20218−1,1
La NiñaJAS 2021DJF 202318−0,9
El NiñoAMJ 2023MAM 2024122,0

Hubo 11 episodios El Niño, con una media de 10,1 trimestres, y 11 La Niña, con 10,0. En 2026 la ONI suma 4 trimestres con 0,5 °C o más (1,8 °C en JJA), uno menos que el mínimo.

Paso 2. Clasificación y medias

Como en Chile central llueve en invierno, cada año de 1991 a 2025 se clasifica por su trimestre JJA: El Niño (1991, 1997, 2002, 2009, 2015 y 2023), La Niña (1998, 1999, 2000, 2007, 2010 y 2022) o neutro (23 años). La serie se generó con python3 con una gamma de forma 6 y medias de 320 mm en años neutros, 464 mm en El Niño y 224 mm en La Niña (semilla 33). La razón es r=xˉfase/xˉr = \bar{x}_{fase}/\bar{x}.

FaseAñosMedia (mm)Desviación (mm)Razón
El Niño6375,7163,71,231
La Niña6243,152,00,797
Neutro23302,8111,80,993
Todos35305,1118,31,000

Paso 3. Prueba t de Welch

t=xˉ1−xˉ2s12/n1+s22/n2t = \frac{\bar{x}_{1} - \bar{x}_{2}}{\sqrt{s_{1}^{2}/n_{1} + s_{2}^{2}/n_{2}}}
ν=(s12/n1+s22/n2)2(s12/n1)2n1−1+(s22/n2)2n2−1\nu = \frac{\left(s_{1}^{2}/n_{1} + s_{2}^{2}/n_{2}\right)^{2}}{\dfrac{\left(s_{1}^{2}/n_{1}\right)^{2}}{n_{1}-1} + \dfrac{\left(s_{2}^{2}/n_{2}\right)^{2}}{n_{2}-1}}

donde xˉi\bar{x}_i es la media (mm), sis_i la desviación estándar (mm), nin_i los años de cada grupo y ν\nu los grados de libertad. Para La Niña frente a neutro, s12/n1=450,1s_1^2/n_1 = 450{,}1 mm² y s22/n2=543,7s_2^2/n_2 = 543{,}7 mm², así que t=−59,7/993,7=−1,894t = -59{,}7/\sqrt{993{,}7} = -1{,}894 con ν=18,30\nu = 18{,}30; el valor p bilateral sale de la distribución t de Student.

ComparaciónDiferencia (mm)Error estándar (mm)tνp
El Niño frente a neutro72,970,801,0296,270,341
La Niña frente a neutro−59,731,52−1,89418,300,074
El Niño frente a La Niña132,670,131,8906,000,108

Ninguna diferencia es significativa al 5 % pese a los efectos impuestos de +45 % y −30 %: con 6 años por fase y un coeficiente de variación de 40 %, la prueba tiene poca potencia. Con la clasificación RONI cambian 10 años y el valor p de El Niño frente a neutro pasa de 0,341 a 0,001, así que el índice y la regla se fijan antes de analizar.

Errores frecuentes

  • Declarar El Niño con un mes cálido: el CPC exige 5 trimestres consecutivos, y el ENFEN, 3 meses de ICEN cálido.
  • Usar la TSM absoluta: en 2013, sin episodios, la TSM trimestral de Niño 3.4 varió entre 26,30 y 27,49 °C.
  • Aplicar el umbral a los dos decimales del archivo de texto: cambia el inicio o el fin de 7 de los 22 episodios desde 1990.
  • Mezclar ONI, RONI e ICEN: entre JJA 2024 y AMJ 2025 el RONI marca La Niña y la ONI no; en 2017 hubo El Niño costero sin episodio en la ONI.
  • Clasificar con un trimestre ajeno a la estación lluviosa de la cuenca.
  • Ignorar otros modos: el Modo Anular del Sur o el Atlántico tropical pueden anular la señal (Cai et al., 2020).

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre ONI y RONI?

El RONI resta la anomalía tropical media y fija 1991–2020; desde febrero de 2026 es el índice oficial del CPC. Ambos usan Niño 3.4 y el mismo umbral.

¿El Niño siempre trae lluvia a Chile central?

No. Favorece inviernos lluviosos entre 30° y 35° S, pero otros modos pueden anularlo, como en 2015.

¿Por qué Perú usa un índice propio?

Porque su costa responde a Niño 1+2, que puede calentarse con Niño 3.4 neutro, como en 2017.

¿Qué base de TSM conviene usar?

ERSST para series mensuales largas y OISST v2.1 para datos diarios de 0,25° desde 1981, útiles cerca de la costa.

Fuentes

  • Centro de Predicción Climática de la NOAA (2026). Relative Oceanic Niño Index (RONI) y Oceanic Niño Index (ONI): historical El Niño/La Niña episodes. cpc.ncep.noaa.gov
  • Huang, B., Thorne, P. W., Banzon, V. F., et al. (2017). Extended Reconstructed Sea Surface Temperature, Version 5 (ERSSTv5). Journal of Climate, 30(20), 8179-8205. doi.org
  • ENFEN (2024). Definición operacional de los eventos El Niño Costero y La Niña Costera en el Perú (Nota Técnica 01-2024). enfen.imarpe.gob.pe
  • McPhaden, M. J., Zebiak, S. E. y Glantz, M. H. (2006). ENSO as an integrating concept in Earth science. Science, 314(5806), 1740-1745. doi.org
  • Montecinos, A. y Aceituno, P. (2003). Seasonality of the ENSO-related rainfall variability in central Chile and associated circulation anomalies. Journal of Climate, 16(2), 281-296. doi.org
  • Cai, W., McPhaden, M. J., Grimm, A. M., et al. (2020). Climate impacts of the El Niño–Southern Oscillation on South America. Nature Reviews Earth & Environment, 1(4), 215-231. doi.org